ENTREVISTA Y REDACCIÓN: JULIO DE LA CRUZ
GRABACIÓN Y FOTOGRAFÍAS: ANDY BOLO
ENTREVISTADOR (E): Buenas tardes, estamos con Franco y Nicolás para hacer un conversatorio sobre su experiencia en el Concurso de Arquitectum, en el cual ganaron el 2do Premio.FRANCO VALENTÍN (F): Sí, era un concurso nacional donde, además de estudiantes en el equipo, participaban también arquitectos colegiados. Entonces se presentaron también Estudios de Arquitectos, como siempre.
E: ¿Y cuánto tiempo les tomó concretar el proyecto final que presentaron?
NICOLÁS LLERENA (N): Hemos utilizado, básicamente, un mes: desde que nos inscribimos hasta el último día de la entrega. Porque entregamos el trabajo una hora antes de que cierren el plazo (risas).
F: Bueno te contamos cómo fue todo esto. Yo me enteré del Concurso y le dije a Nicolás “Oye, vamos a presentarnos”, Nico dijo “¡Ya!”, y luego le contó a Johana y dijo “¡Sí, vamos!”. Y así salió el equipo. Las inscripciones ya habían comenzado hace un mes y tuvimos que inscribirnos el último día, casi corriendo.
E: ¿Con qué frecuencia se reunían, cómo distribuían el tiempo de trabajo?
N: Tuvimos la suerte de trabajar todos en la empresa del Arq. Apolaya (Profesor de la FAU UNFV): Johana y yo en la oficina, y Franco en obra. Cuando había poco trabajo Johana y yo nos poníamos a diseñar un poco; y después del trabajo nos íbamos a la casa de Franco, que vive cerquita a la oficina del Arq. Apolaya… y ahí la seguíamos.
F: Claro, durante la semana nos juntábamos los lunes y jueves, además de los domingos en la casa de Johana. Eran tres veces por semana, pero cada uno iba avanzando en su casa por su cuenta cosas para aportar al proyecto.
E: ¿Y cómo fue ese proceso? Porque, al principio, cuando se trabaja en equipo suelen suceder dos cosas: O todos participan elaborando el diseño inicial, o participan sobre el diseño elaborado por uno solo.
F: Primero nos juntamos, conversamos sobre qué cosas queríamos lograr, los efectos que se querían mostrar ahí y conceptualizar un poco sobre el diseño a trabajar. Felizmente los tres íbamos por el mismo camino: queríamos un volumen de vidrio que esté volando. Johana y Nicolás tenían más tiempo para diseñar juntos en la oficina, yo no mucho porque estaba en obra, pero igual boceteábamos, y cuando nos juntábamos decíamos “sí, esto queda” “esto no va” Y así armamos el diseño.
N: No discutíamos mucho porque casi teníamos las mismas ideas.

Continúa (...)
